CONDUCTA.- P1C3-4- Tres Niveles De Personalidad

Tres niveles de personalidad: FÍSICO, metabolismo, de transmisión de modelos (su acumulación)
. Pueden distinguirse tres niveles en el comportamiento humano I, II y III:

I.- Las reacciones a estímulos que actúan sobre todo nuestro ser considerado como un sistema material, sin que intervenga nuestra estructura y organización.

E 15.- Como ejemplo más típico puede citarse la reacción frente a la atracción de la gravedad.

II.- Las reacciones a estímulos que actúan directa o indirectamente sobre nuestro metabolismo.

E 16.- La reacción frente al microbio de una enfermedad; la reacción frente a un gas sofocante; la reacción al estímulo (sentido o previsible) del hambre; la reacción frente a un objeto que quema; la reacción frente al estímulo sexual.

III.- Las reacciones a estímulos que sean modelos (portadores de información) transmitidos por otro ser inteligente. En este caso, gracias a la capacidad de MEMORIZAR o acumular la información que incita a la acción, la reacción puede más fácilmente demorarse para poder elegir la más adecuada, o adoptar formas difíciles de seguir desde un punto de vista lógico.

E 17.- La reacción de los inversores en bolsa ante la caída de los precios del petróleo; la reacción frente a un folleto sobre vacaciones en el caribe.

Nuestro ambiente, como agente emisor de estímulos es pues (Ver el libro de Antonio Colodrón “La acción humana”, de Ediciones Peninsula):

* I.- El ambiente FÍSICO.

* II.- El ambiente QUÍMICO.

* III.- El ambiente formado por otros individuos, es decir: LA SOCIEDAD.

El primer nivel de comportamiento no es objeto de nuestro estudio. Sólo nos interesan el segundo y el tercero. Nuestro comportamiento frente al ambiente físico no es muy distinto del que pueda tener una botella de agua y no tiene un aspecto que podamos calificar de humano. Para comportarnos como seres vivos necesitamos de nuestro metabolismo. Por otro lado si pudiéramos pensar y entender, pero no tuviéramos cuerpo con sus funciones fisiológicas propias del metabolismo seríamos más parecidos a una especie de ordenador que a lo que conocemos como ser humano.

La actividad de los sentidos como captadores de impulsos (información) del ambiente y el posterior almacenamiento y procesamiento de la información captada no tiene paralelismo en los dos niveles inferiores del comportamiento pues a la captación de una información estructurada en forma de modelos no sigue inmediatamente y de manera automática una reacción del sistema como en los dos niveles inferiores.

El empleo masivo de la reproducción cultural y todo lo que con ella está relacionado (la misma vida en sociedad), aunque configuran también la personalidad lo hacen en un rango mucho más restringido que el propio hecho de estar vivo pues lo relacionado con la reproducción cultural no parece tener una independencia como la tienen los dos niveles inferiores cuyas actuaciones si son autónomas. Incluso puede prescindirse totalmente de esta faceta durante largos períodos de tiempo sin dejar por ello de ser humano.

E 18.- Un hombre solitario que vive a modo de experiencia en una cumbre o en alta mar y deja de recibir y transmitir modelos desconectándose (excepto por los sentidos) del ‘mundo exterior’ no deja por ello de ser humano y de seguir pautas de conducta humanas. Sin embargo, si deja de comer y se muere si que deja de ser y de comportarse de modo humano.

Así pues, nuestro tercer ambiente y nuestro tercer nivel de personalidad está basado en el segundo y hay que pensar que al servicio del segundo.

Podemos construir el MODELO de que todo nuestro equilibrio se reduce al metabolismo. Así, todo nuestro comportamiento, excepto el nivel 1, serían respuestas a estímulos que directa (nivel 2) o indirectamente (nivel 3) intentan modificar nuestro metabolismo.

EL ESTADO DE EQUILIBRIO SE CARACTERIZA POR LAS REACCIONES A LOS ESTÍMULOS. DE NUESTRAS REACCIONES SE DEDUCE QUE NUESTRO EQUILIBRIO ES EN ESENCIA EL METABOLISMO (MODELO AMPLIADO)

De nuestro comportamiento se deduce que nuestro equilibrio con el medio sería un metabolismo ampliado con la inclusión de trasiego de información con el medio.

En una primera aproximación gran cantidad de información que recibimos no produce el efecto de estímulo, pues no reaccionamos frente a ella inmediatamente. La experiencia personal nos hace pensar que la información se acumula y se utiliza para disponer de un modelo lo más amplio posible del ambiente y de nosotros mismos. Nuestra adaptación al medio depende en gran parte de la validez o veracidad de este modelo construido que va perfilando nuestras actitudes.

De pronto, al recibir una nueva información del estado del ambiente, actuamos de la manera más conveniente según el modelo o visión del ambiente que nos hemos construido. De manera que la información sirve para estimular nuestra acción y también nuestra actitud o pre-acción.

En el apartado siguiente se citan textualmente fragmentos de un texto de química: “Principios básicos de química”, de Gray & Haight, ed. Reverte, que pueden servir para explicar a modo de hipótesis, junto con el modelo propuesto en este apartado, la ley escrita en 3.1 de la autodefensa.

Ir al ÍNDICE

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s