Los sistemas operativos se parecen a sus usuarios. O, ¿eran los perros los que se parecían a sus dueños?

Un estudio sociológico (más lógico que socio).

Cuando empezaron a aparecer los clónicos, que así se llamaban los ordenadores que siendo más baratos tenían las mismas características que los IBM-PC, (o Personal Computer) los sistemas operativos (SO) que se empleaban eran los DOS (Drive Operating System). Tenían la virtud de la simplicidad y de su número limitado de comandos y le daban al ordenador una aureola de sofisticado aparato que respondía a instrucciones especiales, casi rituales. Por supuesto las aplicaciones en su mayoría no tenían un entorno gráfico amigable y para cambiar de aplicación había que cerrar la que estaba abierta: no eran multitarea. A los ordenadores se les llamaba entonces cerebros electrónicos y se esperaba, sin saber muy bien cómo, que supieran de todo.

Si pensamos que con esos cacharros, en el 69 del siglo pasado se pudo llegar a la Luna, se aprecia claramente que todo el avance habido en los SO ha sido estético y circunstancial. Tenemos ordenadores muy rápidos multitarea y con entornos gráficos espectaculares, pero apenas ha mejorado nuestra capacidad de cálculo.

Un smartphone con Android

En este momento los tres OS más populares tienen distintos nichos: Windows de Microsoft, en sus distintas versiones, es el SO dominante en ordenadores tipo PC. El OS de Apple ha triunfado en el ámbito restringido de los profesionales de la industria gráfica y con iOS en los teléfonos iPhone y las tabletas iPad. Linux por su parte es líder como SO de servidores de red y sigue siendo el SO de elección en los PCs de semi-gurús de la informática, aunque un hijo suyo alumbrado por Google, Android, está teniendo un buen resultado en los smartphones de varias marcas, compitiendo con el iPhone. Microsoft y Google han empleado la misma estrategia de difusión, que consiste en ser capaces de correr en dispositivos de distintas marcas, mientras que Apple vende su SO como parte del PC de su propia marca.

El tamaño de los ordenadores ha ido variando en la práctica. Cada vez se ven menos PCs de cajón y más portátiles, ambos se emplean para trabajar conectados a internet, sobre todo en la oficina. Los ordenadores del tiempo presente son los teléfonos móviles y las tabletas nacidos para estar siempre conectados. Los mini-PCs o netbooks han tenido un reinado efímero y se han quedado como la opción de portátiles de bajo coste, aunque están apareciendo los ultrabooks, potentes y sofisticados portátiles de pequeño tamaño y disco de estado sólido, que son como las versiones de netbooks de alta gama.

En cuanto a la captación de usuarios, posiblemente muchos prefirieron elegir su ordenador por la innovación de Apple: el éxito sin precedentes del iPhone y del iPad se debe a la facilidad para interactuar con los dedos en la pantalla. Antes Apple ya innovó con la introducción del ratón como dispositivo de puntero en un entorno gráfico amigable. Microsoft ha tenido una sólida clientela basada en la capacidad de su sistema de usar equipos de muy distintas marcas, de poder usar juegos, cada vez más sofisticados, en la conectividad en red y en la compatibilidad, concepto que Microsoft ha sabido introducir en la mente de los usuarios, que en realidad no depende del ordenador sino de la aplicación con la que se ha generado el archivo, pero que funciona muy bien debido a la que hay una gran mayoría de usuarios de Windows, quizá porque muchas marcas lo incluyen de origen instalado con los nuevos ordenadores. Linux por su parte, sin una única empresa comercial detrás, ha mantenido el principio de que los sistemas pueden ser gratuitos gracias a la colaboración de sus usuarios en lugar de a la competencia comercial que usan las marcas, ya que todos sus usuarios disponen de una enorme cantidad de aplicaciones gratuitas que cubren todas las necesidades y pueden, si disponen de los conocimientos necesarios, ayudar a mejorar el SO y las aplicaciones.

Podemos jugar a imaginar que los SO se parecen a sus dueños, como ocurre, dicen, con los perros.

Los PCs con Windows serían los ordenadores de la clase media tanto en casa como en su centro de trabajo, por su coste moderado y su compatibilidad.

Una élite con poder económico y los diseñadores gráficos tendrían en común el uso de dispositivos de la marca de la manzana. Los primeros porque con ellos no necesitan saber de ordenadores y los segundos aprovechando la facilidad de manejo y la potencia.

Linux ha sido y sigue siendo un sistema para aficionados a la informática que encuentran satisfacción haciendo pruebas con el PC: trabajadores técnicos e ideólogos tecnológicos. Su versión móvil, Android, se ha convertido en el SO de los móviles del pueblo.

Encuesta: ¿Qué sistema operativo usas?

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3 comentarios en “Los sistemas operativos se parecen a sus usuarios. O, ¿eran los perros los que se parecían a sus dueños?

  1. Muy fan de este post, apuntar, que no apuntalar que la multitarea y el sistema operativo de los chicos de la manzana, ya lo usaba de una manera algo muy pionera…el Amiga 500…tres hurras por Commodore y Workbench…que tiempos aquellos!!!

    1. Gracias, amigo Carlos, por tus comentarios. Qué tiempos hemos vivido! Ni más ni menos que el inicio de la era de la microelectrónica y las comunicaciones globales!

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